Party Ending

Your constant need of my attention

is feeding my night,

The sound and the light is telling me

That you need my word.

(Through the distance and time)

The alcohol always tells the true.

So many years and counting

Where are you? Whom are you with?

Who cares…

It does not really matter because

Whoever the person is next to you right now,

is missing you more.

(You are not there,

You always end here,

…Here with me).

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A short story from an airport.

…and then I walked to you and when I was finally close enough I whispered in your left ear: “We were a beautiful couple, do you know?” I smiled to you and walked away to the gates, turned to see you one more time and waved my hand to you. (Then I woke up and wrote: …and then I walked…)

Meantime in the other side of the world.

This is unbreakable. Not even the time, the distance, the changes of life, or even other people who arrived, couldn’t change it. We are wired for a special bond that other people does not understand. I will never leave you behind. You are here with me (You always have been here).

“One Art” by Elizabeth Bishop

The art of losing isn’t hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn’t hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant 
to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother’s watch. And look! my last, or
next-to-last, of three loved houses went.
The art of losing isn’t hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn’t a disaster.

—Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan’t have lied.  It’s evident
the art of losing’s not too hard to master
though it may look like (Write it!) like disaster.

Sailing Lesson

Here is the thing, I recently went sailing with a friend and find out something that I’ve never notice before while I was in a boat: the impact of the external things that affect directly the course of the sailboat. Just like people do to us.

Okay, let me explain better. It took time but I’ve finally learned to distinguish two kind of people, first, the ones who you really need to keep around into your life to evolve. The second one, are the people who does not provide any adding value to your life or anyone’s life.

The first ones are “the wind of the sailboat”, that ones who pull the best of you, day by day and makes you bring the best version of you, challenges you to make things better because they make you believe in yourself, they do listen, they do care.  The kind influencer who empowered people around (included you), those who you respect and admire.  Those who you keep in touch even the distance and even the time.  Maybe I’ve been just lucky to have around people with inquisitive minds all over the world and through all my life that I’ve forgot that there are also another type.

The second ones are “the anchor of a sailboat”. Those that do not let you move forward and instead drag you down with them, to make you feel stuck in your life, bringing an unnecessary anchorage . The ones that are full of nothing inside but tedious and tasteless, the ones that are not willing to do or give anything for anyone (neither themselves) and therefore are heavy to carry (for their family and friends), those people usually never complete any project in their life and leave it half done because of their lack of vision, desire, willingness and that is one of the reason why they never have achievements in their life. That ones that you are glad that disappear from your life because deep inside you know that is not a big lost.

If there is a fact, that I wrote back in the past about not throwing away people from our life, (my thoughts of how impossible could be pushing people away like that from my life) but the same reason as we do evolve year over year, it made me realize that we must adjust our minds after all and I have to say that I don’t know if I still believe of what say back on 2016, but for now I’m glad that there will be always a sailing lessons to take.

 

Lovely Sojourn

Love comes in many shapes and colors.

Love comes in many languages or in the most unexpected places.

Love comes at the first sight or in a form of your best friend.

Love is tenderness and madness.

Love is like a drug, always thinking of, always wanting more.

La efímera historia de año nuevo.

Diciembre 31:

La noche de año nuevo siempre le había parecido una fecha que se celebra con cierta nostalgia, por así decirlo, al equipararlo con esa sensación de cuando terminaba un libro, y todas las historias que en ese libro estában, junto con los personajes, los amores y desamores se quedában encerrados convirtiéndose tristemente en palabras oscuras al cerrar el libro.

Ella no pensaba lo rápido que sucedían los días y ahí estaba de frente a la última página, era 31 de diciembre y todavía quedaba espacio para una historia mas para contar. Y es así que existen historias aleatorias encantadoras (unas mas duraderas que otras), ésta historia encantadora solo duraría un día. (Los dos lo sabrían perfectamente)

No era la intención de ninguno de los dos pasar ese día de año nuevo solos en esa gran ciudad que no era la suya, de dos lugares diferentes a cientos de kilómetros, se dió la casualidad de que se encontraban en ese mismo espacio y lugar solos celebrando una fecha que parecía hecha especialmente para ellos dos. (Ella encontraba el momento surreal incluso dentro del espacio donde vive su realidad)

La música, las botellas de vino, la noche, la cuenta regresiva desde ese balcón, las estrellas, los fuegos artificiales de las 12, las uvas, los deseos, los globos de cantoya volando alrededor y las miradas que ya no podía evitarse tanto tiempo, (lo intentaron) pero bastó una romántica canción en español, para que intentado bailarla terminaran por un tener en un solo instante sus rostros mas cerca de lo que jamás habían estado, la distancia perfecta para un beso.

Los dos se sentían con tanta tranquilidad (uno en los brazos del otro) que se percibian los suspiros con sincronía y era increíble la seguridad y la confianza con la que se trataban, con empatía, como si tuvieran una relación de años,  el plan perfecto, sin buscar el momento con certerza lo encontraron.

Todo fluía con tanta facilidad (alterando los sentidos) como jamás fluyó con nadie más desde hace meses atrás.

Iniciaron ese sábado como dos buenos amigos y terminaron enamorándose al ponerse el sol en domingo.

Curiosamente un sentimiento de nostalgia los invadía al tener que despedirse. Porque ninguno de los dos creía que eso pudiera ser posible, y fue precisamente ese miedo el que rompió con el sueño de lo que pudo haber sido (muy seguramente algo mucho más que una breve historia de año nuevo.)

Enero 1:

Ahora los dos volvieron a su vida real donde la magia ya no tiene vida.

 

Nota de Enero 2:

¿Cuánto tiempo tienes que compartir con una persona, para poder extrañarla? …y ¿Cuánto tiempo tienes que esperar para terminar de extrañar? … Y  pienso en lo estúpido que es, que tan solo con eso baste (Un día) para extrañar a alguien la siguiente mañana. Luego recuerdo lo que alguíen me escribió (parafraseando): “El tiempo necesario para extrañar a alguien no se puede medir, no hay una estimación de cuanto se requiere para tener esa sensación. Algunos se extrañan más rápido que otros como es nuestro caso.”

 

La efímera historia de Año Nuevo (un amor de un solo día), fue escrita mientras escuchaba la canción “Pasos de Cero” de Pablo Alborán. (la canción que bailaron)

 

 

 

 

 

 

 

Temporada de Mariposas

“Es inevitable desarrollar un cariño por alguien con quien compartimos sonrisas, miradas y conversaciones personales que nos hacen descubrir un poco mas dentro de su alma.”

Sin importar el modo (o la razón) equiparo la llegada de algunas personas a nuestras vidas como cuando descubres el comienzo de temporada de mariposas en la ciudad.

Como aquel día en la mañana que salí al balcón de mi departamento con mi taza de café y encontré muchas mariposas revoloteando cerca del barandal y de fondo, una montaña con el sol detrás a unos minutos antes de asomarse, iluminando todo el cielo con colores rosa y naranja. (Me dio la sensación que era el inicio de una temporada) y fue en ese momento cuando comencé a descubrir nuevamente la belleza de la permanecia. Y me refiero al descubrimiento de personas, lugares y sensaciones nuevas aquí en el mismo lugar, que llenan poco a poco mi corazón, y me enseñan a apreciar la belleza de lo que me rodea y comprender que hay un gran escenario alrededor.

Cuantas temporadas de mariposas nos hemos perdido por andar buscándolas en lugares muy lejanos, cuando en realidad el verdadero espectáculo sucede aquí enfrente de ti. Ahora comprendo que parte de la felicidad es encontrarla dentro de uno mismo, abrir muy bien los ojos y percatarnos de las cosas buenas que nos rodean.

“La llegada a su vida fue así… tal como la temporada de mariposas, que arriva despacio, con gracia y lo mas importante con mucha pero mucha paz dibujando una sonrisa en su rostro… nuevamente.”

Escrito realizado mientras escuchaba la canción de Honne – “I can give you heaven”

El primer filtro

El primer filtro es la atracción.

Una imagen o un rostro que capta tu atención en un segundo, esa es la primera etapa de cualquier historia para ser contada o escrita. La sensualidad del flirteo en todo su esplendor, una mirada, un saludo o un beso que hace tu mente avance a la siguiente etapa. La experiencia de sentirse deseado por otra persona y de querer saber mas de ti. Poco a poco se convierte en una reacción en cadena de deseos.

En realidad me refiero a el deseo en diferences facetas, pasando una por una lentamente, desde el deseo físico, como el deseo emocional, hasta llegar al deseo interpersonal.

Los espacios entre dos personas con deseos de gran similitud (aumenta la atracción) cuando la facilidad de expresarlos se da en su máximo esplendor. Llamémosle: sintonía.

Después de percibir el perfume de una persona que te atrapa en uno de tus sentidos, y se impregna el resto del día en ti. (tu memoria congnitiva lo atrapa de manera inmediata)

El deleite del primer beso, inesperado, furtivo y apasionado que nos deja indefensos a nuestra voluntad y nos hace permanecer en un espacio congelado, (que hasta nos puede llevar a olvidar por unos cuantos segundos nuestro propio nombre).

Los lugares y la gente al rededor dejan de importar, y el sentido de pertenencia lucha en nuestro inconciente para no hacerlo real.

Son las manos las que nos enseñan el camino que queremos recorrer en los escasos minutos que restan antes de que acabe la noche.

Y todas aquellas cosas dichas con una sola mirada que te invitan a seguir manteniendo esa situación por unos segundos mas.

Las palabras quedan en segundo término. Las palabras se acomodan en el segundo filtro, (ése en el que aún nos falta por descubrir.)

 

Escrito escuchando “Bloodstream” de Stateless

If there’s room for doubt, it’s a no.

There’s a question I hear far too often among people before or just starting a relationship.

Will this evolve into something? Is the other person really interested?

I personally learnt the question answers itself. If it is there, it is a no.

I know it because I have been there too. On both sides. I’ve been wondering wether the person I like likes me back and sees potential for a romantic relationship, or if it is just a “let’s see what happens”. But the full 100% of my relationships I’ve never had a doubt. When I’ve had it, I do not invest any further. I do not wonder. I do not fantasize about what could be. I do not project my crush and my longing on to the person I think I like. I do not challenge, or play hard to get, or test anyone. Because it doesn’t work.

Who would be happy with someone and wondering if they are loved? Wether their intimacy and brave heart and feelings are safe and answered?

If you wonder, if you hope, if you test the other, you are not looking or betting for love. You’re looking for approval and for an outside thing to let you know you’re lovable.

When a person sees your light and wants it, you’ll know. That’s all.

I’ve dated a person who came half the world to be with me, even when I asked him not to. Even when I said I didn’t think it would work.

I’ve dated a person who, before I showed him my writing, and therefore some very personal parts of my life, he knew it already because he had read every public piece I’d shared.

I’ve dated someone who knew how I took my coffee, what made me shy, what I did when I was sad or stressed or felt messed up. I remember he took pictures of me in the simplest moments because “he wanted to remember this time, and how I looked when I did that”.

I’ve dated someone who made me feel like the most beautiful, brilliant, and unique person in the planet at my lowest, most imperfect times. My psychologist told me: the best relationships are those in which both people think more of the other than they really are.

None of these things let me wonder.

If there’s room for doubt, it’s a no.

When people are emotionally unavailable, believe them. If they are uninterested in your work and your hobbies, believe them. If they don’t move you to rest, to be gentle with yourself, and to do what you love, believe them.

Loving a friend or a partner or a parent is not something heroic. But it is not something they owe to us either. It is a natural thirst for closeness and connection. And the only way to be close to someone is, well, getting involved. In their life, in their pain, in what is meaningful to them.

And when there’s closeness, there is no room for doubt.

Intimacy is what we are wired for. What we all hope for. Do not waste it on wondering. Save it for those who want you. All of you.